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Alberdi Makila

La makila no es solo un bastón: es un símbolo profundamente arraigado en la identidad vasca. Tradicionalmente utilizada como apoyo en los desplazamientos y como instrumento de defensa, la makila ha evolucionado hasta convertirse en un objeto ceremonial cargado de respeto, jerarquía y orgullo cultural.

Su elaboración artesanal requiere habilidad, paciencia y conocimiento transmitido de generación en generación. Cada makila es única y su proceso de fabricación puede extenderse hasta una década, desde el momento en que se selecciona el níspero hasta que se ensamblan sus detalles más finos.

Esta pieza representa la esencia del pueblo vasco: fuerza, resiliencia y elegancia sobria.

Hoy, Beñat Alberdi, capitán de esta tercera generación de artesanos de la makila, junto a su hermana Saioa, nos cuenta más acerca de su vida y su trabajo:

Alberdi Makila

Hola Beñat, ¿cómo empezaste en el oficio?

Mi primer contacto con el oficio fue cuando era adolescente. Cada vez que le pedía algo de dinero extra a mi padre, él me invitaba a trabajar en el taller para ganármelo. Así, poco a poco, fui aprendiendo el oficio y desarrollando mi interés por la artesanía.

¿Nos puedes resumir el proceso creativo de una makila?

Resumir el proceso de fabricación de una makila no es sencillo, ya que intervienen múltiples fases y técnicas artesanales. Pero, para simplificarlo, podríamos dividirlo en tres grandes áreas: el trabajo de la madera, el metal y el cuero.

Todo comienza en el bosque, en primavera, cuando se marcamos las ramas de níspero salvaje para formar los relieves que darán a cada makila su carácter único. La madera se corta en invierno y, a partir de ahí, comienza un largo proceso: se descorteza, se endereza aplicando calor y se deja secar durante años, a veces hasta una década.
Una vez lista, se incorpora una virola de latón, alpaca o plata, finamente cincelada a mano con motivos vascos, en la parte inferior. La empuñadura, de cuerno y cuero, trenzada a mano, remata la parte superior. En las makilas de honor, esta empuñadura se elabora completamente en plata o alpaca.

¿Tienes alguna afición fuera del trabajo?

Sí, me encanta la naturaleza y las actividades al aire libre, sobre todo el surf.

Si no hubieras sido artesano, ¿Qué profesión te gustaría haber ejercido?

Antes de dedicarme a la artesanía, trabajé como comercial en una empresa multinacional, y la verdad es que disfrutaba mucho de lo que hacía. Viajar por el mundo siempre fue algo que me atrajo. Sin embargo, con el tiempo sentí que no podía dejar pasar la oportunidad de continuar con el oficio familiar y convertirme en la tercera generación que vive de la artesanía. Era una decisión que me conectaba con mis raíces y con algo mucho más profundo que una simple carrera profesional.

La makila ha sido obsequiada a grandes personalidades como símbolo de honor y reconocimiento. ¿Guardáis algún recuerdo especial de alguna de esas personas?

Esa es una pregunta que me hacen a menudo, y lo cierto es que no podría destacar a una sola persona. Para mí, cada makila que realizo es especial. Es una pieza que rara vez se compra para uno mismo; normalmente, se regala, y eso le da un valor muy simbólico ya que te lo tienes que merecer. Detrás de cada encargo suele haber una historia hermosa, cargada de emoción y significado. Muchas veces, los clientes se emocionan al venir a recogerla, pensando en la reacción de la persona que la va a recibir. Es un honor formar parte de esos momentos.

¿Qué significan y cómo se eligen las frases inscritas en la empuñadura?

Cada cliente puede elegir una frase personalizada para grabar en la empuñadura, algo que tenga un significado especial y que conecte con la persona que recibirá la makila. Hay inscripciones tradicionales que siguen muy presentes, como Hitza Hitz (‘la palabra es la palabra’), una expresión que refleja el valor de ser una persona de palabra, algo profundamente arraigado en la cultura vasca. Otra muy habitual es Nere bideko laguna (‘mi compañero de camino’), que suele elegirse cuando un grupo de compañeros regala una makila a alguien que se jubila, como muestra de gratitud por su compañerismo y para recordarle que siempre formará parte del grupo.

¿Tienes algún lugar favorito en el País Vasco?

Muchos, pero si tengo que elegir uno, barrería para casa y diría que la bahía de Txingudi. Es un lugar con gran belleza natural, donde el mar, los humedales y las montañas conviven en perfecta armonía. Además, está justo en la frontera entre España y Francia, y eso le da un valor simbólico muy fuerte. Es un punto de encuentro entre culturas, idiomas y formas de vida. Nosotros vivimos en ese cruce, y creo que esa mezcla se refleja también en nuestro trabajo como artesanos: respetamos la tradición, pero con una mirada abierta al mundo.

Nuestro anterior invitado, Franz Frichard, dejó esta pregunta para el siguiente: ¿Qué isla te llevarías a un libro desierto?

Me llevaría la isla de Bali de hace veinte años.

Como creador, ¿Tienes algún lugar, persona, olor o creencia que te inspire a diario?

El mar siempre ha sido una fuente constante de inspiración para mí, y lo sigue siendo. Su fuerza, su calma y su inmensidad me conectan con algo profundo y esencial.

¿Cómo ves la artesanía tradicional en el futuro?

Veo la artesanía viva en el futuro, y solo eso ya me parece mucho. Sin embargo, creo que el número de artesanos va a disminuir considerablemente, lo que hará que este oficio sea aún más único y exclusivo de lo que ya es. Probablemente, eso convertirá la artesanía en un producto más cercano al lujo, no solo por su calidad, sino por el valor que representa: tiempo, saber hacer y autenticidad.

¿Tienes alguna opinión de la IA?

Aunque pueda parecer algo lejano a nuestro oficio, lo cierto es que, para bien o para mal, hoy en día es imprescindible estar presente en el mundo digital: redes sociales, página web, plataformas online… Todo forma parte de cómo nos damos a conocer. Te guste o no, toca aprender a convivir con la famosa IA, adaptarse y encontrar la manera de integrarla sin perder la esencia.

¿Nos podrías dejar una pregunta al azar para el siguiente invitado?

Sí, ¿Qué fue lo que te inspiró a comenzar a crear tus productos de forma artesanal, y cómo ha evolucionado tu proceso desde entonces?

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