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Diego AS

¡Qué morriña de los años ’90! Cuando el arte urbano era moda, irreverencia y vida callejera. Tan vivo estaba que algunas manifestaciones, como el grafiti, estaban prohibidas, eran consideradas vandalismo. Y así siguieron hasta bien entrados los 2000, momento en que, en plena adolescencia, Diego Anido Seijas sostuvo entre sus dedos el primer bote de espray en Lugo. Era el origen del reputado artista gallego Diego AS.

Por suerte, el grafiti ya no solo no es una actividad ilícita, sino que requiere de formación y se paga por encargo, se presenta a concursos y es admirado y aplaudido en las principales ciudades del mundo. Una evolución lógica de este arte que embellece las ciudades dejando mensajes en sus paredes.

Su diseño, Julio César, en un muro de Lugo, fue considerado el mejor grafiti del mundo en 2021 por una plataforma especializada. Diego AS, nos cuenta más sobre su obra y vida:

Diego AS

Hola Diego. Sabemos que estudiaste artes gráficas, pero ¿qué es concretamente lo que te empujó a iniciarte en el mundo del grafiti?

Venía de ser un estudiante regular, no me concentraba en el colegio y siempre estaba dibujando. Conocí el grafiti a los doce años, unos cuantos formamos un grupo de forma más rebelde mientras escuchábamos hip-hop. Después, en mis veinte ya estudié serigrafía, grabado, etc., lo cual me sirvió de mucho artísticamente. Trabajé algún tiempo en empresas de diseño gráfico, pero la demanda del grafiti me hizo tirar por mi sueño original.

¿Tienes alguna obra tuya favorita?

Pues tengo el bonito recuerdo de haber pintado a mi prima Ana, en una época muy ilusionante donde todo era nuevo para mí, cuando había mucho avance técnico, me juntaba con muchos grafiteros y había mucho color.

Como obra emblemática, sin duda la de Julio César, porque marcó un antes y un después en mi carrera.

¿Podemos aplicar los conceptos “sostenible” o “artesanal” en algún proceso de tu trabajo?

Artesanal es todo el proceso, desde que pienso hasta que ejecuto la obra. En cuanto a sostenibilidad, bueno… es un mundo de materiales agresivos, sprays, disolventes… pero intento aplicar pinturas al agua o plásticas siempre que se me presenta la ocasión, por el planeta y por mí mismo, ya que llevo expuesto a los materiales muchos años.

Lo más sostenible es el mensaje que transmito actualmente con mi obra: la calma, la naturaleza, el darnos cuenta de que lo sencillo es lo más coherente.

¿Cuál es tu sitio favorito de la provincia de Lugo?

La montaña. Me gusta pasear por la montaña, entre arboledas, por ejemplo, por las zonas de Penarrubia, Segade, el río Mera… En verano voy con mi mujer a Foz. La mariña lucense me parece un sitio espectacular.

Los premios y menciones reconocen tu trabajo, pero ¿en qué grado te motivan a seguir trabajando y mejorando?

Es un reconocimiento a tu trabajo y está bien, pero no se puede quedar uno con eso. Hubo una época en la que me acomodé, una falsa realidad tras el reconocimiento por el Julio César, en la que todo el mundo quería tener un Diego AS y pensé que lo tenía todo hecho, y no fue así. Siempre hay que tener los pies en el suelo, motivarse para mejorar, conocer nuevos artistas, técnicas, aprender de la historia del arte y, en definitiva, enriquecerse.

En el día a día, busco una línea de trabajo propia, donde me sienta cómodo trabajando durante una época.

Además de crear obra urbana del más alto nivel, ¿qué más proyectos llevas a cabo?

Sí, ahora, además del principal proyecto, que es pasar tiempo con mis hijos, estoy metido en mi estudio trabajando el formato de lienzo de pequeño tamaño. Juego con volúmenes, tipo 3D, y hago manualidades sobre muebles, decoración…

¿Te apoyas en la Inteligencia Artificial?

Desde que se apareció fui reacio, siempre me gustó hacer a mí los diseños manualmente o con software de diseño, pero varios amigos me animaron a utilizar Inteligencia Artificial y ahora me gusta. Yo le doy los códigos a la IA, y luego desarrollo y termino las ideas que me da. Sabiéndola usar es una herramienta que nos ahorra trabajo y tiempo, pero ella no dirige el trabajo. 

¿Dónde te encuentras más cómodo en tu día a día?

En los murales de medio formato, porque puedo abarcar bien el espacio y el diseño, física y visualmente. En cambio, si son muy grandes, tengo que tomármelo como una carrera de fondo, muy despacio, porque quitan mucha energía. Tuve una época de mucho desgaste físico y mental.

¿Tienes alguna afición fuera del trabajo?

Sí, siempre hice mucho deporte. Ahora vuelvo a ir a nadar, bicicleta, estoy empezando en el boxeo, la pesca, que tengo bandonada… En las manualidades que hago con mis hijos es en las que más tiempo invierto como afición.

¿Dónde está tu obra más lejana?

En la localidad de Yauco, en Puerto Rico. Allí tenían un proyecto muy bonito llamado Miradas de Barrio, y yo lo que hice fue pintar una gran mirada en un gran muro en la ladera de un monte, que se ve desde lejos.

¿Cuál es tu visión de Diego AS dentro de veinte años?

La verdad es que no tengo ni idea. Seguiré pintando de una forma u otra, porque me apasiona, pero creo que será algo muy diferente, en una aldea, con huerta, con animales, con salud, sin depender de muchas cosas y con la sostenibilidad como modo de vida.

Nuestro anterior protagonista, Rodrigo Gálvez Tattoo, dejó esta pregunta para el siguiente: En los momentos en que te falta inspiración, ¿a qué recurres para conseguirla?

Muy sencillo. Cuando no estoy centrado, hago deporte, me muevo, salgo del estudio, camino por el monte, leo y, sobre todo, no me obsesiono, espero a que me vengan las ideas.

¿Nos dejas una pregunta al azar para el siguiente invitado?

Sí. ¿Tienes un cantante o estilo musical favorito para trabajar o para relajarte?

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